Probados y documentados


A finales de noviembre de 2019, STÖBER Antriebstechnik presentó por primera vez la nueva generación de sus servomotorreductores planetarios en la feria SPS IPC Drive de Núremberg. Estos accionamientos se caracterizan por ser los más compactos del mercado en su gama de potencia y en su enorme variedad de combinaciones y opciones. A fin de garantizar también en esta serie la elevada calidad constante en el montaje final, la empresa ha desarrollado en su sede de Pforzheim otro banco de pruebas de fin de línea específicamente para la nueva generación. Con ello, STOBER únicamente ofrece a sus clientes reductores y motorreductores planetarios probados y documentados.

Con la nueva generación de servomotorreductores planetarios, STOBER permite a sus clientes diseñar una instalación aún más compacta y, al mismo tiempo, aumentar el rendimiento. Dada la enorme diversidad de variantes, los ingenieros disponen de un sinfín de posibilidades durante el diseño para crear la solución de accionamiento más adecuada para cada caso de aplicación. “Como es natural, solo queremos ofrecer a nuestros clientes soluciones que también satisfagan nuestras propias exigencias en cuanto a calidad”, afirma Michael Fitzer, del departamento de planificación técnica central en STÖBER Antriebstechnik. Y estas exigencias son muy altas. “Por ello, al igual que hacemos con casi todas nuestras series, también en este caso hemos desarrollado un banco de pruebas específico para el montaje final de la nueva generación que va instalado al final de la nueva línea de producción”. Así pues, todos los accionamientos que salen de la fábrica han sido probados y documentados.

Michael Fitzer señala el monitor. “Probamos diferentes aspectos de los motorreductores planetarios, por ejemplo, el régimen de revoluciones de salida, la transmisión o la concentricidad”. El banco de pruebas calcula automáticamente la transmisión del reductor a través de un régimen de revoluciones de entrada constante que se compara con el régimen de revoluciones de salida. De este modo, los técnicos detectan de inmediato conjuntos de ruedas mal montados. Y esto es solo un ejemplo.

La comprobación de la coaxialidad, por ejemplo, se lleva a cabo, en particular, al montar las ruedas dentadas en la salida. Para ello, en el banco de pruebas se explora cada flanco del diente, a partir de lo cual se determina la coaxialidad. “A petición del cliente, este proceso también lo podemos representar gráficamente en la pantalla”, comenta Fitzer. Si se producen desviaciones, un empleado puede ajustar y fijar la rueda dentada de salida directamente en el banco de pruebas con la ayuda de dispositivos especiales. STOBER da respuesta así a las exigencias de los clientes y puede garantizar coaxialidades de precisión micrométrica.

Según Fitzer, la comprobación del coeficiente de fricción total desempeña un importante papel, ya que permite sacar conclusiones sobre la calidad de los trabajos de montaje, por ejemplo, sobre las fuerzas de precarga de los rodamientos. Mediante la correspondiente cubierta insonorizante y un software especial, el empleado que trabaja en el banco de pruebas es capaz de localizar los ruidos más leves con la ayuda de auriculares. Estos ruidos se producen, por ejemplo, a causa de daños minúsculos en el flanco del diente. Simultáneamente puede comprobar, además, el ruido de funcionamiento del reductor.

El banco de pruebas – Desarrollado con vista
“Durante el desarrollo del banco de pruebas, que hemos llamado EoL 4.XX, hicimos especial hincapié en la ergonomía del manejo”, comenta Fitzer. Los técnicos pueden trabajar a una altura cómoda. El reductor o motorreductor se fija y se suelta de manera automática. Según sea necesario, un trabajador puede manipular las piezas cómodamente, por ejemplo, con una grúa, colocándolas en el banco de pruebas y retirándolas después. La cubierta insonorizante también se abre y se cierra de forma completamente automática.

“Hemos desarrollado un software especial que nos permite optimizar el ciclo de comprobación de cada reductor”, explica Fitzer. En resumen, el programa regula el régimen de revoluciones de entrada en reductores con una elevada transmisión, logrando así el correspondiente régimen de revoluciones de salida. Esto reduce el tiempo de proceso.

A ello se suma el tema de la seguridad, que ya de por sí disfruta de una gran prioridad en STOBER. “Ya antes del diseño y la construcción de nuestro nuevo banco de pruebas contamos con la colaboración y el asesoramiento de auténticos especialistas en seguridad”, afirma Fitzer. Como resultado de ello, el EoL 4.XX está equipado con una cubierta protectora en el lateral y una cortina de seguridad en el frontal. Esta puede detener de inmediato el proceso de comprobación o los movimientos de la cubierta insonorizante en caso de emergencia.

Los nuevos servomotorreductores planetarios están disponibles en diferentes tamaños. El banco de pruebas es flexible y se adapta a todos los tipos de las series hasta el tamaño P8 y PH8. “Podemos accionar y comprobar todos nuestros servomotores síncronos con las más diferentes variantes de codificador”, añade Fitzer. “Ni siquiera importan las variantes de acoplamiento”.

El usuario puede supervisar el proceso de comprobación en todo momento a través de una webcam, incluso con la cubierta cerrada. Los resultados de la comprobación se controlan de manera permanente por medio de un control de plausibilidad. “El ciclo de comprobación se inicia en el momento en el que la instalación escanea el código de barras”, explica el experto de STOBER. Con ello se cargan todos los datos teóricos a través de una base de datos interna y se comparan con los datos reales durante y después del proceso de comprobación. Los resultados pueden verse en la pantalla. Si todo es correcto, los valores se presentan en verde, pero si estos se exceden o no se alcanzan, aparecen en rojo. “Con la ayuda de esta base de datos, el EoL 4.XX controla también automáticamente los trabajos de montaje previamente finalizados”, explica Fitzer. El usuario puede ver, por ejemplo, si ya se ha realizado la comprobación de la estanqueidad o si el reductor se ha rellenado de aceite. “Desde comienzos de año trabajamos completamente digitalizados en la preparación de los componentes y en el montaje”, comenta Fitzer. “Es decir, una vez que la instalación ha escaneado el código de barras, el trabajador solo ve las instrucciones de trabajo correspondientes en el monitor de su puesto de trabajo. Una vez finalizado el encargo, el banco de pruebas lo comunica al sistema SAP”. STOBER también apuesta por los medios digitales en la planificación de montaje; ejemplo de ello es el gemelo digital del entorno de montaje y la comprobación mediante gafas de realidad virtual.

Con este nuevo desarrollo, STÖBER Antriebstechnik consigue también para los nuevos servorreductores y servomotorreductores planetarios un proceso estandarizado para asegurar la calidad, que asimismo puede utilizarse en el resto de plantas de montaje. Con ello, se garantiza en todo momento la satisfacción de los clientes.