Rennschmiede Pforzheim – el concepto está listo


Hasta el momento, el club Rennschmiede Pforzheim ha participado en la competición Formula Student con un vehículo con motor de combustión; a partir de 2020, sin embargo, lo hará por primera vez con un bólido eléctrico. Esto no solo implica un cambio en el diseño, sino también en el apoyo brindado por STOBER: si antes era de naturaleza exclusivamente financiera, para el próximo año la empresa especializada en accionamientos aportará también reductores, motores, reguladores de accionamiento y muchísimos conocimientos. A finales de noviembre, los estudiantes invitaron a patrocinadores y promotores a la universidad para presentarles el nuevo concepto del RSP20.

Los estudiantes tienen claro que la próxima Formula Student Electric (FSE) no va a ser fácil para el equipo Rennschmiede Pforzheim. Son varias las victorias conseguidas hasta el momento en los grandes circuitos de competición del mundo con sus bólidos equipados con motor de combustión. “Pero desarrollar un coche de carreras con sistema de propulsión exclusivamente eléctrico es adentrarnos en territorio desconocido. Tenemos que transformar nuestro concepto por completo”, afirma Michael Schaffranek ante los patrocinadores, amigos y promotores congregados en la Universidad de Pforzheim. Schaffranek estudia ingeniería mecánica y para esta temporada se ha hecho cargo de la dirección técnica del sistema mecánico. Sin embargo, estar en las primeras posiciones no es en absoluto el objetivo para 2020. “Ante todo solo queremos desarrollar un vehículo con el que podamos llegar a la meta. Sobre esa base podremos ir progresando el año que viene”. Para construir un bólido que pueda circular, el club Rennschmiede apuesta por tecnologías de prestigio y por el apoyo de patrocinadores. Y entres estos últimos se encuentra STÖBER Antriebstechnik, de Pforzheim. “Tenemos una buena relación con la universidad desde hace años”, comenta Stephan Scholze, director del Centro de Gestión de Electrónica de STOBER. “En el pasado, nuestro apoyo al club Rennschmiede ha sido exclusivamente financiero, como patrocinador platino; pero hoy por hoy suministramos componentes de accionamiento de primer nivel, y nuestros ingenieros ayudan al equipo compartiendo sus amplios conocimientos”, añade el Dr. Florian Dreher, principal persona de contacto en STOBER en materia de motorreductores. STOBER contribuye con dos servomotores síncronos de altas revoluciones que los futuros ingenieros montarán en el eje trasero, dos reductores planetarios compactos y dos reguladores de accionamiento SI6 altamente dinámicos. Estas unidades se utilizan, por ejemplo, en máquinasherramienta, o incluso en instalaciones “pick-and-place”, es decir, allí donde es preciso mover y posicionar algo de manera muy rápida y exacta: el caballo de batalla de la empresa de Pforzheim. “En realidad no equipamos vehículos con nuestras soluciones”, aclara el Dr. Dreher. Por ello, junto con sus compañeros de las diferentes áreas de desarrollo, ha tenido que modificar un poco los reductores y algo más los motores y reguladores de accionamiento; “pero no los hemos integrado”, recalca. Y es que esa es tarea exclusiva de los estudiantes.

Mientras que en las instalaciones de los clientes de STOBER los reguladores de accionamiento se encuentran en el armario de mando, en un coche de competición se alojan en el interior de una carcasa que los protege de la suciedad y la humedad. De gran importancia es además una refrigeración altamente eficiente de los motorreductores, y también más potencia en los reguladores. “Los estudiantes desarrollan los conceptos en estrecha cooperación con los expertos de STOBER y después los implementan por sí solos”, comenta el Dr. Dreher acerca de la colaboración. Y es que ellos saben perfectamente lo que necesitan: cuánto par de giro debe actuar, por ejemplo, en el eje trasero, o también dónde deben estar montados los componentes. “Lo importante es que coordinemos los motores y los reductores de manera óptima para esta tarea”, aclara Michael Schaffranek con respecto a una de las tareas de diseño: “En la curva, la rueda exterior gira a mayor velocidad que la interior. Aún estamos estudiando cómo hacerlo”. Y de esta manera, paso a paso, el equipo de competición prepara el nuevo coche de carreras, que esta temporada responde al nombre de RSP20, para la calificación. Porque la Formula Student Germany es una competición de diseño en la que los expertos evalúan a los equipos en relación con el concepto, la planificación y el vehículo. Dado que todos los bólidos son prototipos, deben cumplir una serie de medidas de seguridad y de normas. Si los equipos cumplen estos requisitos básicos con su coche, pueden participar en la carrera. “Se prueba, entre otras cosas, la batería, la seguridad eléctrica y todos los componentes y accesorios relevantes para la seguridad”, dice Schaffranek. No debe haber fugas de líquido de servicio y deben cumplirse las normativas en materia de protección antivuelco. Además, debe cumplirse un determinado nivel de sonido y pasarse una prueba de frenado. “Con el nuevo RSP20 aspiramos a poder pasar todas las pruebas”, explica el futuro ingeniero mecánico. “Solo entonces podremos competir con él”. Y lo conseguirán, de ello está convencido el ingeniero de STOBER Stephan Scholze. “Seguro que durante el transcurso del proyecto hay cosas que salen mal, pero esa es la única manera de que los estudiantes aprendan. Nosotros les asesoraremos en todo momento con nuestros conocimientos”. El prototipo debe estar terminado para febrero de 2020.